Los próximos 25 años de la industria naviera

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El excedente de contenedores viejos que se acumulan en puertos son un problema ambiental muy grave. Se calcula que hay más de 300 millones de contenedores vacíos en los puertos alrededor del mundo.
Reporte de McKinsey y TTClub apunta a las claves para reinventar el transporte marítimo de contenedores. 

Es seguro afirmar que la industria de transporte de contenedores está frente a una bifurcación. Mientras el entorno externo –condiciones comerciales internacionales, regulación ambiental, nuevas tecnologías- están redefiniendo los términos del campo de juegos, la industria en sí debe replantearse su oferta de valor en un mundo donde el consumidor final se ha vuelto más exigente respecto de la trazabilidad de la cadena logística de los productos que compra.

McKinsey y TTClub en su reporte “Brave new world? Container transport in 2043”, plantea las claves para que la industria de transporte de contenedores se reinvente frente los nuevos factores que a partir de ahora la definirán.

El futuro en tres pasos

Primero, el futuro es digital. De todos los consultados para la elaboración del informe, todos y cada uno de ellos respondió que de los escenarios futuros propuestos, lo más probable es que fueran o Reinvención Digital o Disrupción Digital. En segundo lugar, muchos de los consultados comentaron preferir un mundo donde la demanda fuera la fuerza que mantiene la industria en movimiento, como se describe en el escenario Tercera Ola de Globalización, pero nadie vio probable este futuro. Lo tercero, mientras apenas el 11 por ciento de los consultados lo prefiere, un 41 por ciento piensa que la Disrupción Digital es más probable –quizás una señal de resignación frente a las tendencias que parecen inexorables.  

MundoMaritimo tuvo acceso al reporte completo, donde se indica que “prepararse para tal rango de escenarios posibles es agotador aun para las compañías más ágiles y previsoras. Sin embargo, puede ofrecer un rayo de esperanza: algunas de las tendencias en el horizonte, como digital, tienen en potencial de cambiar las dinámicas de la industria de modo fundamental”.

 Preparándose para el futuro

El estudio propone algunas acciones que la industria de transporte de contenedores puede aplicar hoy para prepararse para el futuro. La primera de ellas es enfocarse en el consumidor final. La industria de transporte de contenedores se ha enfocado históricamente en servir a su cliente inmediato –los dueños de la carga-, dejando de lado el verdadero “cliente” de la industria de transporte de contenedores: el consumidor diario, aquel que cada vez le agrega más valor a la velocidad, flexibilidad, bajo costo y sustentabilidad del comercio electrónico.  La revolución del e-commerce es apenas el comienzo de la disrupción de las cadenas logísticas, especialmente en la etapa final asociada a la entrega. Se pronostica que el dinamismo asociado a la industria actual de transporte de contenedores solo aumentará en los años venideros. Un cambio para los actores de la industria sería medir el éxito no solo en base a reducción de costos, sino también evaluando cuánto se ha contribuido a optimizar la cadena logística de punto a punto para el beneficio del consumidor final. 

Una segunda estrategia es monitorear los puntos gatillantes. Planificación y preparación para un futuro incierto es imposible, pero el acto de planificar es una importante disciplina. En los cuatro futuros propuestos, hay una serie de puntos gatillantes que una compañía visionaria puede monitorear: inversión en infraestructura, aumento de comercio electrónico de PYMES, aumento de impresión 3D, inversión en start-ups de transporte de contenedores, órdenes de nuevas naves, adopción de plataformas digitales, entre otras.

La digitalización radical es la tercera acción propuesta. No tomar acciones no es alternativa, pues las oportunidades para crear valor son enormes – al igual que el costo de no tomar acción. Áreas vitales de exploración son la mantención predictiva, almacenamiento inteligente, flujo de documentación y seguimiento de la carga, junto con formar alianzas para crear un ecosistema estándar del futuro.

Finalmente, la automatización e innovación son la cuarta clave. Las presiones de costos no van a disminuir, por lo que las tecnologías autónomas son la alternativa para la subsistencia. Aún no se conocen los efectos que ciertas tecnologías puedan tener en la industria –Internet de las cosas, tecnologías de propulsión, conceptos de transporte modularizado, etc-, por lo que aprender sobre ellas será siempre una ventaja. 

El reporte concluye con lo evidente: el futuro es desconocido, pero esa no es excusa para no actuar. Al contrario, debería ser un impulso para informarse sobre las tendencias y así estar preparado a medida que se vayan desenvolviendo los diferentes escenarios.

*Tomado de mundomaritimo.cl en