Para Argelino Durán, de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, aunque el país se ha ido preparando, avances se verán cuando entren en operación las 4G.

Una de las preocupaciones que deja la emergencia en la carretera Bogotá-Villavicecio, es si el resto de vías en el país están preparadas para soportar circunstancias similares.

Ante eso, Argelino Durán, presidente de la Sociedad Colombiana de Ingenieros (SCI), le explicó a Portafolio que aunque se han ido haciendo inversiones, las vías del país todavía no están listas para la ola invernal.

¿Cuáles creen que deberían ser las prioridades del nuevo Gobierno?

Hay un interés muy grande en que los contratos de 4G, que es la mayor inversión que se ha hecho en vías en Colombia, salgan adelante.

Indudablemente, las vías terciarias tienen una alta prioridad, pero nosotros vemos dificultad para conseguir recursos en ese sentido, dado que el Gobierno tiene poco espacio fiscal. Tienen que recoger recursos adicionales de algún lado para poder hacer una inversión importante.

¿De dónde se podrían sacar recursos?

Esa es la pregunta del millón. Tendrán que ver la posibilidad de apoyo internacional para consolidar el conflicto. Esa podría ser una fuente para poder invertir en ello. De resto, por la misma información de Duque, no parece que vaya a haber grandes inversiones. Lo único que tienen ahora seguro son $1,3 billones, que todavía no se han invertido. Pero el impacto de esos recursos no es muy grande.

¿Cuánto se necesitaría para que sea suficiente?

Para que tenga algún impacto, se debe pensar en lograr una inversión cercana a unos $3 o $4 billones entre este año y el siguiente. Y entonces haría falta conseguir esa plata, que no tenemos muy claro de dónde pueda salir.

¿Una solución a eso podrían ser las obras por impuestos?

Sí, pero esos recursos que ponen unas 28 empresas, son impuestos que ellos tenían que pagarle al Gobierno. Esa es una buena estrategia, pero no es una fuente de recursos inagotable. Si en un caso hipotético todas las empresas anunciaran que la mitad de sus impuestos los asignarían a obras, eso significaría que el Gobierno dejaría de recibir la mitad del Presupuesto General de la Nación.

Otra preocupación ahora son los derrumbes en la vía al Llano, ¿quién debe responder por los daños?

Hace nueve años atrás ahí había una carretera, que era de una sola calzada bidireccional. En ese momento, Coviandes propuso hacer, en el tercio medio de la vía, una segunda calzada y eso fue aprobado y se construyó. Y actualmente, esa vía tiene unas especificaciones que la hacen muy resiliente al clima.

El derrumbe que ha ocurrido en ese tramo ha ocurrido sobre los taludes de la vía que ya existía. Y la carretera nueva no ha sufrido nada con el invierno.

Hablan de unos 21 críticos en la vía, ¿todos son de la antigua carretera?

Todos están en el trazado de la vía antigua. De hecho, el contrato del concesionario de la parte vieja incluye mantenimiento y operación del tramo, pero no incluye inversiones en obras nuevas. Entonces lo que se hizo fue reconocer esos puntos y calcular las obras que hay hacer ahí, y por eso, están pidiendo al Gobierno que ponga los $100.000 millones. La idea es que la operación de la carretera sea más confiable.

¿Eso lo haría el Instituto Nacional de Vías?

Lo podría hacer el Invías o lo podría hacer el concesionario. La ventaja de que lo haga el concesionario es que apenas se le den los recursos y se aprueben las obras, eso arranca rápido. Si el Invías lo va a hacer, tendrían que sacarlo a licitación, y todo ese proceso se demora.

A propósito de esa crisis, ¿las otras vías que tiene el país están preparadas para una ola invernal?

No, todavía no. Estamos preparándonos pero muchas de esas obras no se han materializado. De hecho, la inversión de las 4G, en esencia, es para hacer unas vías que van a ser resistentes a esas alteraciones. Pero apenas hay dos que van muy avanzadas, y que están en terrenos planos, por lo que tienen pocas probabilidades de derrumbes.

Hay otras autopistas que están demoradas; algunas ya están en construcción pero todavía no han tomado el ritmo completo. Vamos hacia allá, pero todavía no hemos llegado.

¿Y el Fondo de Adaptación, que busca adecuar las vías en ese sentido, no ha funcionado?

Sí, claro. El Fondo ha hecho obras que se concentraron en puntos críticos. De hecho, la entidad ha venido entregando puentes, que se necesitaban para dar conectividad. También se han concentrado en tratar unos sitios inestables.

En la carretera Bogotá-Villavicencio, por ejemplo, hay un tramo de la vía antigua que no va por el túnel de Buenavista, y hace dos años el Fondo invirtió ahí unos $32.000 millones y solucionaron varios puntos. Sin embargo, no alcanzó a solucionar otros que ya se habían detectado. Ahí están sucediendo algunos derrumbes porque no se intervinieron, no alcanzó la plata.

El año pasado fue difícil para la economía y el sector de infraestructura también sufrió, ¿qué perspectiva tienen ustedes al respecto?

El año pasado, cuando estalló el problema de Odebrecht, solo habían hecho cierre financiero ocho proyectos de 4G. Al final del año, cuando se veía una normatividad que iba a salir, que garantizaba a los financiadores la recuperación de su dinero en caso de que pasara algo parecido a lo que ocurrió con Ruta del Sol II, se empezó a destrabar y terminamos el año con 12 proyectos con cierre financiero. En este año ya se han ido acelerando esos cierres. Entonces se ve que el programa avanza más rápido.

¿Cómo están las inversiones en los otros modos de transporte?

En el sector aeroportuario, el año pasado se avanzó mucho. Ese sector no tuvo muchos problemas de cierres financieros. Yo creo que al final de este año esas inversiones se deben estar terminando.

En el desarrollo portuario, todos los puertos están concesionados desde hace años y esas organizaciones han venido haciendo las inversiones necesarias, no ha habido ninguna parálisis.

¿Cómo espera cerrar el año el sector?

El primer semestre del año fue muy incierto, por el proceso electoral. Pero nosotros estamos viendo que con la mayor tranquilidad y seguridad jurídica, que ha dado el gobierno de Duque, los inversionistas han empezado a moverse en los proyectos de asociaciones público-privadas (APP). Creemos que va haber una reactivación importante al final del 2018 y esperamos que el año entrante haya un crecimiento mayor.

*Imagen tomada de www.rcnradio.com

*Tomado de Portafolio.co en

http://www.portafolio.co/economia/infraestructura/las-vias-todavia-no-estan-listas-para-una-ola-invernal-520606